Las reabsorciones son procesos destructivos que afectan a los tejidos dentales, pasan desapercibidos ya que no producen dolor hasta estados muy avanzados. Existen distintos tipos, siendo la incidencia más frecuente en los incisivos superiores e inferiores.
Son muchas las causas que pueden producir reabsorciones, como los traumatismos dentarios, exposiciones pulpares, caries y obturaciones profundas, movimientos ortodóncicos, enfermedad periodontal, erupción de dientes incluidos, quistes, enfermedades sistémicas o idiopáticas.
Las reabsorciones frecuentemente son hallazgos casuales durante la revisión dental. Su detección precoz favorece la actuación inmediata para que la situación no empeore y el pronóstico del diente sea mejor.
Casos resueltos con éxito (Radiografía antes y después)










Si la detección no es en fases favorables, y la destrucción tras realizar un CBCT (Imagen en 3D) sea tan extensa, en estos casos se tendrá que realizar tratamientos no conservadores. (dos ejemplos)

